Así lo expresó el secretario de Estado de Pesca y Acuicultura, sobre el operativo de decomiso del producto de mar que realizaron de manera conjunta el área a su cargo con Transporte, la Policía Provincial y el Municipio de Caleta Olivia, acción que permitió frenar el traslado ilegal de más de 20 mil kilos de pescado. La carga retenida y será distribuida con fines sociales tras garantizar su estado.

En diálogo con LU14 radio provincia, el funcionario habló sobre el control de rutina realizado en la Ruta Nacional N°3, en el acceso norte a Caleta Olivia, que derivó en un importante operativo conjunto que permitió detectar el traslado irregular de pescado fresco hacia Mar del Plata.

El secretario de Estado de Pesca y Acuicultura, Sergio Klimenko, detalló: “A la una de la madrugada, en un control junto a la Policía, interceptamos un camión que traía pescado fresco a bordo y empezamos a pedir la documentación”.

Lo que encontraron encendió las alertas: “Nos encontramos con que era pescado que recién se descargaba de dos lanchas amarillas y no tenía ningún tipo de proceso en plantas de la provincia”.

Irregularidades graves: “No tenía ningún documento respaldatorio”

El funcionario fue contundente al describir la situación detectada: “No tenía guía de tránsito, no tenía SENASA, no tenía absolutamente nada, solo dos remitos”.

Además, remarcó que la maniobra incumple la normativa vigente: “Toda captura en aguas provinciales se tiene que procesar en plantas de Santa Cruz, y en este caso se iba directo a Mar del Plata”.

Y agregó: “Era pescado descargado directamente del barco y mandado sin ningún control, eso está completamente prohibido”.

Riesgo sanitario: “La trazabilidad ahí no es buena”

Klimenko advirtió sobre los peligros de este tipo de prácticas, especialmente en relación al consumo final: “Si el camión seguía viaje, son más de 24 horas. No sabemos si para, cuánto tiempo está ese pescado dando vueltas. La trazabilidad ahí no es buena”.

En esa línea, explicó: “Esa materia prima no es segura. Puede terminar en una pescadería sin controles y generar intoxicaciones”.

Y contrastó con el circuito legal: “Cuando el pescado sale procesado, sale congelado y tratado de otra manera. Acá salió entero del barco a un cajón”.

Más de 20 mil kilos retenidos: “Son 650 cajones”

El cargamento incautado fue significativo:

“Son 650 cajones, cada uno de unos 35 kilos. Estamos hablando de más de 20 mil kilos de pescado”, precisó.

El camión quedó bajo custodia, con la cadena de frío garantizada: “Quedó con el equipo prendido toda la noche, así que la trazabilidad hoy está cubierta”.

Destino social: “Ese pescado vuelve a la gente”

Tras la intervención de distintos organismos, se definió que la mercadería tenga un fin social: “El municipio se hizo responsable para llevarlo a una planta, procesarlo y entregarlo a Acción Social”, explicó.

Y destacó: “Ese pescado vuelve a la gente, que es lo que más nos interesaba a nosotros”.

Además, aclaró que esto fue posible por las condiciones en las que se encontraba la carga: “Sabemos que es completamente fresco, porque hicimos el seguimiento desde que se descargó hasta que lo interceptamos”.

Controles para sostener la industria local

Finalmente, Klimenko subrayó el objetivo de estos operativos: “Es muy importante que se sigan haciendo estos controles para asegurar la cadena real de los alimentos”.

Y concluyó: “Esto también protege el trabajo en las plantas de la provincia y garantiza que el producto sea seguro para el consumo”.

El procedimiento confirma la política del gobierno de Santa Cruz de control sobre la actividad pesquera, en defensa de la salud pública y la producción santacruceña.